DestacadaEconomíaGeneralNacionales

Economía: El dólar arrasó al mundo y golpeó a una Argentina vulnerable por las dudas electorales.

El consumidor se da cuenta que tiene una moneda depreciada en sus manos y que las bajas del dólar son artificiales y forzadas y que dependen de las elevadas tasas de interés.

La ingeniería monetaria construida por el Banco Central no paso por su mejor momento. Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como Guido Sandleris, titular del Bcra, apostaron a la teoría económica –que conocen a la perfección– contra un país que sabe lo que es la inflación y conoce de los fracasos para combatirla cuando no hay decisión ni poder político.

El consumidor se da cuenta que tiene una moneda depreciada en sus manos y que las bajas del dólar son artificiales y forzadas y que dependen de las elevadas tasas de interés que pagan los bancos. Pero sabe que el efecto de las tasas dura poco porque pronto se las devora la inflación. Entonces, a pesar de que la divisa esté en baja, vuelven a comprarla. Es su refugio y conocen el final de la película que están viendo. Por eso, cada vez se anticipan más al desenlace y las crisis ocurren antes de lo que estiman políticos y analistas.

Para colmo, se encontraron con un dólar que el miércoles llegó en el mundo al nivel más alto de los últimos dos años. En ese momento se derrumbaron los sueños de una divisa estable y controlada para llegar a las elecciones presidenciales.

Frente a las seis principales monedas del mundo, el dólar, aumentó 0,50 por ciento. Pero, además, se llevó puesto al peso chileno que cayó 0,80%, un nivel muy elevado para un país que tiene una inflación de poco más de 2% anual. El real brasileño perdió 1,79% y quedó a un centavo de tocar 4 reales por dólar. El peso mejicano cayó 0,90 por ciento.

Los países emergentes también la pasaron mal con los bonos, pero no tanto como la Argentina que es el país más vulnerable de la región por la proximidad de las elecciones.

El dólar sorprendió a la apertura a los que no estaban atentos a lo que sucedía en el mundo. En el mercado mayorista abrió a $43,01, casi 60 centavos por encima del cierre anterior. Los vendedores, es decir los exportadores, se corrieron y la demanda creció. El dólar comenzó una carrera que se interrumpió a las 13,30 cuando llegó a $43,80 para retroceder a $43,70. Pero luego volvieron a desaparecer los vendedores y cerró en $43,98 lo que implica una suba de $1,55 (+3,65%). El monto de negocios fue de USD 70 millones inferior al de la rueda anterior. Se operaron USD 889 millones.

Pero después del cierre a través de los bonos de la deuda, se siguió operando el dólar y el equivalente al mayorista alcanzaba a $44,66 que dejó un mal augurio para el jueves. En bancos y casas de cambio, el público lo pagó $1,40 más caro a $44,92 (+3,22%). El «blue» operó con intensidad, pero faltaron vendedores. Por eso subió 4,24% a 44,40 pesos.

El Banco Central poco pudo hacer con sus dos licitaciones de USD 30 millones cada uno que colocó a un precio promedio de 43,70 pesos.

Las Letras de Liquidez (Leliq) tuvieron una demanda de $172.399 millones a 68,37%, es decir la tasa subió 0,48 puntos. Lo más grave es que liberaron $25 mil millones que le darán más poder a los compradores de dólares.

El otro tema que preocupó y corrió paralelo con el dólar fue el del riesgo país. El Bonar 2024, el título de referencia de la deuda, perdió 2,19% en pesos lo que equivale a una caída de más de 5% en dólares por la suba del billete norteamericano contra la moneda local. Este bono ahora rinde 21 por ciento. El Discount con ley argentina bajó 5,20% en dólares y tiene una tasa de retorno de casi 24 por ciento. Quien apueste a este bono, tiene asegurada una renta de 24% anual en dólares hasta 2033. Pero hay un detalle, todo dependerá de que no haya default o restructuración de la deuda por medio. La elevada renta muestra el temor de los inversores a que estos bonos no sean pagados a su vencimiento.

En estas circunstancias, el riesgo país trepó a casi 12% a 963 puntos, el nivel más elevado de los últimos 5 años y cercano al que tenía el 31 de julio de 2014 cuando Cristina Fernández de Kirchner, asesorada por su ministro de Economía, Axel Kicillof, desafiaron al juez Thomas Griessa y el país entró en el primero de los dos defaults que tuvo durante su mandato.

Las reservas perdieron USD 222 millones a 77.329 millones. En el exterior se perdieron 2 millones. La baja del euro se compensó con la suba del oro. A esto hay que agregarle los 60 millones que se licitaron y pagos a organismos internacionales y Brasil por 4 millones.

Las acciones locales, con un buen monto de negocios de $878 millones se derrumbaron. El S&P Merval, el indicador de las acciones líderes bajo a 3,82%. Las acciones de los bancos perdieron más de 7% y Ternium bajó 8,20 por ciento.

Los ADRs argentinos –certificados de tenencia de acciones que cotizan en Wall Street– también se desplomaron. La única suba fue la de IRSA (+0,10%). Entre las caídas sobresalió la de Loma Negra (-13,58%), seguida por Banco Francés (-12,24%) y (Supervielle (-11,89%).

Se espera otro jueves intenso, pero con algún rebote en los bonos por los compradores de oportunidad. El dólar, de acuerdo al post cierre, está lejos de calmarse y va a vivir otra rueda intensa.

Muestra Más

Artículos relacionados

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Close